La ensaimada es una auténtica joya de la pastelería tradicional de nuestro país. Esta delicia de forma tan característica es sinónimo de pastelería mallorquina y cautiva a los paladares con su textura delicada y esponjosa.
La ensaimada está hecha a partir de una masa ligera y aireada, elaborada con harina de trigo, huevos, azúcar, agua, levadura y manteca de cerdo. Su preparación requiere paciencia y técnica. Cuando tenemos la masa en óptimas condiciones, la formamos y le conferimos la famosa forma circular. Antes de hornear, deberá fermentar adecuadamente un mínimo de 15 horas en óptimas condiciones de humedad.
Una vez horneada, el resultado es una ensaimada dorada y crujiente por el exterior, con una generosa capa de azúcar lustre por encima. El interior será suave y delicado. La gracia de este producto es el crujiente del exterior y tierno en el interior, altamente volátil. Ligeramente húmedo gracias a la manteca de cerdo.
Sin lugar a dudas, es uno de los productos más complejos y de más técnica en su ejecución. La técnica y la ejecución es 100% artesanal, comenzada y terminada en casa.
La ensaimada es un dulce muy versátil para disfrutar en cualquier momento del día. En formato grande o pequeño, para desayunar o merendar, la ensaimada es perfecta para acompañar un café o una taza de chocolate caliente.
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